Cuidados del cachorro recién nacido
"Cuidados del cachorro Bulldog recién nacido En primer lugar es recomendable tener uno o varios buenos criadores y un buen veterinario a la mano, para cualquier duda o situación que se presente en esta delicada etapa. Aún los criadores que han tenido varias camadas continúan aprendiendo cosas nuevas y diferentes y no siempre lo que funciona para una camada funciona para otra. Como en la clínica en la que se practique el parto o cesárea puede haber enfermedades que se transmitan a la madre (y luego a los cachorros), es recomendable llevar a la madre en un kennel y retirar la tapa para que la saquen para operarla y luego de la operación volver a meterla en el kennel sin que siquiera toque el piso de la clínica, disminuyendo el riesgo de cualquier contagio. Aunque por otra parte muchos consideran conveniente que la hembra camine un poco (en todo caso solicite que por favor desinfecten el área donde van a poner a la madre a caminar) para oxigenarse y drenar el efecto de la anestesia. En el camino a la casa después de la operación, lo más común es que la madre vaya durmiendo en el vehículo sin prestarle mucha atención a los cachorros (que deben ir en un recipiente o ponchera separado). Si los cachorros no están llorando mucho, es recomendable moverlos un poco para estimular su oxigenación y que vaya desapareciendo el efecto de la anestesia (en un parto natural la madre lame y empuja los cachorros para estimularlos). Los recién nacidos tienen naturalmente agua en su sistema (mayormente bajo la piel) que eliminarán durante las primeras 24 horas (de ahí la caída de peso de los cachorros durante el primer día). Los cachorros estaban alimentándose en el útero de la madre justo hasta el momento en que se realiza el parto, de manera que teóricamente no hay necesidad de alimentarlos inmediatamente. Sin embargo, muchos veterinarios recomiendan intentar la primera alimentación apenas llegar a la casa. Coloque a la hembra en la paridera y acérquele los cachorros a la nariz para que pueda olerlos, luego colóquelos delante de sus patas delanteras y anímela a limpiarlos, mientras le acaricia. Si no lo hace, tome al cachorro firme pero delicadamente entre sus manos y frote la parte posterior de los cachorros contra la boca de la madre, lo que normalmente produce la descarga (evacuación) del cachorro y que se estimule su limpieza por parte de la hembra. Una vez ha “limpiado” a todos los cachorros, ayude a la hembra a acostarse de lado y pegue los cachorros a las tetas (si no alcanzan la altura de las tetas mueva la hembra con delicadeza o coloque un paño debajo de los cachorros que les sirva de “tarima”). Normalmente los cachorros no tardan mucho en responder al instinto básico de buscar alimento. En su primera camada la madre puede estar estresada y puede que reaccione a ruidos y movimientos parándose rápidamente, lo cual puede ser peligroso si pisa o golpea alguno de los cachorros, de manera que se recomienda permanecer todo el tiempo a su lado tranquilizándola (acariciándola) principalmente los primeros días. Nunca deje a los cachorros junto a su madre sin supervisión. La mayoría de las hembras aprenden la rutina después de algunas comidas y se muestran muy dispuestas al proceso y después de unos días es posible que la madre demande alimentar los cachorros con frecuencia. Mantenga cualquier otro perro o animal lejos de la madre y sus cachorros. Si recibe visitas de otras personas, es mejor que dejen los zapatos en la entrada de la casa y se laven muy bien las manos con un buen jabón desinfectante antes de tocar los cachorros (aunque lo ideal es que tengan contacto con la menor cantidad de personas posibles durante los primeros días). Normalmente toma dos o tres días para que la madre produzca abundante leche para 4-5 o más cachorros, de manera que debe considerar la posibilidad de suplementar la dieta de los cachorros. Hasta que no tienen 21 días de edad los cachorros no tienen el reflejo del vómito, de manera que es posible que coman más de lo que deberían. Si observa que sale leche de las narices de los cachorros, inmediatamente utilice el aspirador nasal para liberar los conductos nasales y evitar que se ahogue. Sin duda, el período más crítico de la vida del cachorro es su primera semana de vida. Los cuidados y el ambiente que se les provean en esta etapa son de vital importancia. Las causas de muerte prematura más comunes suelen estar relacionadas con complicaciones durante el parto, defectos congénitos o genéticos, factores ambientales (ambiente demasiado frío o con muchas corrientes de aire o con variaciones constantes en la temperatura), ausencia de cuidados por parte de la madre (o criador), infecciones, virus, leche tóxica o alimentación insuficiente. Es bueno tener a la mano en caso de emergencia algunos medicamentos, termómetro rectal, vaselina, miel, kit de sondeo (catéter Nos. 8 y 10 y jeringas de 10-20cc) y latas de alguna buena fórmula sustitutiva de la leche materna (como la “Esbilac Puppy Milk Replacer”). Es muy importante que los cachorros se alimenten con leche de la madre “al menos” (en el peor de los casos) durante los primeros 5 días para protegerse de infecciones y obtener los anticuerpos necesarios. La siguiente es una lista de los suministros básicos necesarios o que al menos pueden ser de gran utilidad al tener una camada: -Paridera o ponchera grande (lo suficientemente grande para que quepan la perra cómodamente acostada y todos los cachorros hasta que tengan un mes de edad (del largo de un zapato). También se puede utilizar el “fondo” (parte de abajo) de un Kennel grande (XL, de unos 100 x 75 centímetros). -Biberones de bebe con variedad de tetinas. -Fomentera eléctrica o botellas para llenar con agua caliente. -Toallas de baño o sábanas de algodón. -Centros de cama (como Securezza). -Toallitas húmedas de bebé (en gran cantidad). -Termómetro rectal digital. -Lubricante íntimo. -Guantes de látex para cirugía o guantes de examen. -Báscula (peso) digital para alimentos (que mida en gramos hasta 2 o más kilos). -Tazas medidoras, goteros, corta uñas para perros, catéteres Nos 8 y 10 y jeringas de 3, 10 y 20 cc. -Aspirador nasal para bebés. -“Fórmula” sustitutiva de la leche materna (como la “Esbilac Puppy Milk Replacer”) líquida o en polvo. -Bolsas de basura, desinfectantes (cloro, clorhexidina, alcohol). -Medicamentos de la madre. -Reloj con alarma. -Corral de juego (Exercise pen) de al menos 120 a 150 centímetros de diámetro. Debido a la incapacidad de los cachorros para mantener su temperatura corporal los primeros días, uno de los mayores peligros durante la primera semana de vida es que se “congelen”. Muchos criadores recomiendan mantener la temperatura de la cuna o paridera entre 28 y 30 grados (estable, sin corrientes de aire). Se debe utilizar una fomentera eléctrica regulable de ser necesario, a baja temperatura y en un extremo de la paridera (para que los cachorros puedan regular su temperatura acercándose o alejándose), monitoreando la intensidad del calor para evitar que los cachorros se ”cocinen” (deshidraten), lo cual suele ser fatal. Puede poner en el fondo los centros de cama, luego una toalla formando una capa, luego la fomentera eléctrica, luego otra capa de toallas y tape el tope de la cuna o paridera (ponchera) con una toalla (dejando un pequeño espacio en el extremo opuesto a donde colocó la fomentera eléctrica) para mantener cualquier corriente de aire lejos de los cachorros. La temperatura a una pulgada (2.5 centímetros) desde el fondo de la paridera en su zona más caliente debe mantenerse alrededor de los 29,5-31 grados centígrados, con un área un poco más fresca para que los cachorros puedan desplazarse a donde se sientan más cómodos. Deben haber varias mantas limpias que los ayudarán a regular su temperatura. Si el cachorro tiene la boca abierta o la nariz roja lo más probable es que esté muy caliente. Si la nariz se pone pálida o “azul” puede que esté muy frío (lo ideal es un saludable tono rosado). Un cachorro puede no mostrar ninguna de estas señales y aun así morir por el calor, el frío o ambos (cambios constantes). La hidratación es una de las cosas más importantes que deben monitorearse. Se puede chequear “pellizcando” levemente la zona detrás del cuello o en el tope de la espalda. Si la piel se mantiene arrugada o plegada (sin volver rápidamente a su forma natural) el cachorro muy probablemente esta deshidratado. El pelaje alborotado o desaliñado también puede ser señal de deshidratación. La deshidratación puede ser producto de alimentación inadecuada (o insuficiente), demasiado calor ambiental o consecuencia de una enfermedad. Si está acompañada de diarrea o vómitos puede ser fatal. Los primeros dos días después del parto, chequee el suministro de leche de la hembra para asegurarse de que esta produciendo suficiente para alimentar a toda la camada. Si un cachorro hala la tetilla y llora frustrado chequee si sale leche apretando levemente el pecho debajo de la tetilla y observe si fluye libremente. En algunas ocasiones la madre tendrá suficiente leche el día del parto pero fallará al siguiente día (usualmente volviendo a producir normalmente al siguiente día). También es común en los casos de parto por cesárea que la leche tarde más en salir. Si la camada es pequeña, recuerde chequear las tetas y asegurarse de que todas sean usadas (“rote” los cachorros). Generalmente encontrará que las tetas ubicadas en la parte de atrás de la hembra no solo contienen más leche sino que son aquellas de donde es más fácil extraerla. Por esta razón, trate de reservar estas para los cachorros más pequeños, o para aquellos que parezcan tener más dificultades para chupar. El proceso del cachorro alimentándose de la madre es básicamente la succión y cualquier cachorro haciendo un sonido de chasqueo mientras se alimenta no está siendo exitoso en lograr el sello hermético alrededor de la teta necesario para la extracción de leche. Usualmente son estos cachorros ruidosos al alimentarse los que van de una teta a otra por la frustración de no satisfacer su hambre. Cuando un cachorro se alimenta bien, al mirar de cerca verá una lengua larga y rosada envuelta fuertemente alrededor de la teta mientras el cachorro rítmicamente intenta exprimir a la madre con sus patas delanteras, satisfaciendo su apetito. En algunos casos un cachorro tendrá preferencia por una teta en particular cuando domine el arte del chupado y rehusará cualquier otra. Estas comidas cada 2 horas, día y noche, deben mantenerse por alrededor de los primeros 10 días, dependiendo del tamaño de los cachorros. Después de esa edad, puede alimentarlos cada 3 horas durante la noche, manteniendo las comidas cada 2 horas durante el día. Ponga atención si las tetas están calientes y se sienten duras al tacto. Si la leche no sale regularmente, corre el riesgo de que se produzca una infección. Es buena idea chequear la temperatura de la hembra los primeros 2 o 3 días después del parto. Temperaturas sobre los 39,4 grados son sospechosas y lo mejor es comunicárselo al veterinario. En el caso de que deba hacer uso de la alimentación asistida, se recomienda el uso de biberones de bebés con sus tetinas en lugar de los que venden para gatos, perros u otros animales, que tienen una tendencia a permitir el paso de aire al estómago. Muchos criadores prefieren alimentar con biberones que sondear a los cachorros, salvo que se trate de cachorros muy débiles (prematuros). Otros prefieren sondearlos. Los que prefieren el uso de teteros alegan que la succión de la teta y el manejo (contacto) con el cachorro es importante para su desarrollo general. El cachorro debe sostenerse con la cabeza hacia arriba y la cola hacia abajo, en un ángulo de 45 a 90 grados y debe estimularse las descargas (de orina y heces) poniendo a lamer a la perra o frotando una toallita húmeda suavemente en la zona genital/anal. Es conveniente pesar a los cachorros todos los días para asegurarse de que están evolucionando y alimentándose correctamente. Limpie el área de la incisión en la hembra dos o tres veces al día (o según lo recomiende su veterinario). Limpie las tetillas con agua hervida antes de pegar a los cachorros. Mantenga a los cachorros limpios y en un ambiente limpio y con temperatura monitoreada. Si los cachorros y/o sus mantas no se mantienen limpios, es muy probable que desarrollen una infección bacterial y diarrea, lo cual es bastante peligroso. La condición de los cachorros puede agravarse rápidamente. Es igual de peligroso que los cachorros bajen su temperatura, evite corrientes de aire, cambios bruscos en la temperatura, etc. Aunque los tenga en una cuna con una fomentera eléctrica (en uno de sus lados) es recomendable tapar el tope de la ponchera con una toalla para mantener alejadas las corrientes de aire (y recuerde monitorear la temperatura dentro de la cuna constantemente). Si un cachorro se enfría demasiado, colóquelo con la madre o si esto no es posible caliéntelo con su propio cuerpo. No intente la alimentación asistida de un cachorro que se ha enfriado demasiado porque alimentarlo puede perjudicarlo toda vez que su cuerpo no puede digerir el alimento en ese estado. Lo primordial es calentar el cachorro lentamente. Los cachorros no pueden regular ciertas funciones corporales como las descargas de heces y orine, así que es importante que los asista después de cada comida. Puede que no produzcan heces después de cada comida, pero deberán orinar. Esto es lo que la madre logra cuando los lame, pero algunas madres no quieren o saben hacerlo, especialmente los primeros días (suelen comenzar a hacerlo después de unos días). No deje a la madre sola con los cachorros sin supervisión. Si la madre no limpia los cachorros, usted debe hacerlo. Use un algodón húmedo (con agua hervida) o una toallita húmeda para bebés y frote delicadamente el área para estimular la descarga. Luego asegúrese de limpiarlos bien. Revíselos aunque la madre los limpie. En algunos casos las heces pueden atorarse en la cola o en la parte externa del ano y secarse. Si esto ocurre o si los cachorros parecen estar constipados limpie y masajee la zona con un algodón humedecido con agua hervida tibia hasta que observe que se libera la obstrucción y estimule hasta que se produzca la descarga. Si esto ocurre, coloque un poco de vaselina en el área. Esto normalmente aflojará las heces lo suficiente para permitir removerlas gentilmente y si se aplica vaselina diariamente evitará que este problema vuelva a producirse. Asegúrese de que los cachorros estén secos (para que no se enfríen demasiado) y si alguna zona se pone roja o irritada use una crema para la pañalitis. Es mucho más cómodo para la hembra si evita que las uñas de los cachorros crezcan mucho. Cortarlas cuando tengan cerca de dos semanas y luego alrededor de cada dos semanas evitará que la hembra se irrite (o tenga heridas) alrededor de las tetas. Si la camada nació por cesárea, debe darse particular atención al área de la incisión (corte). Si la operación se ha realizado a un costado, todo lo que se requiere es revisar la herida, asegurándose de que se mantenga limpia y esta cicatrizando sin señal de descargas (secreción, supuración). Su veterinario seguramente le pedirá retirarle las suturas en unos días y le indicará el tratamiento para mantener limpia la herida. Si la incisión fue en la línea media (debajo de la mitad del cuerpo entre las tetas), es importante asegurarse de que el área no se irrite, puesto que muy poco aire puede acceder a esa zona por lo que puede ponerse muy húmeda. Cada día limpie gentilmente el área con un pañito húmedo, luego cuidadosamente de palmaditas con una gasa para secarla y al final rocíe un poco de talco para bebés en el área para evitar que se produzca el sarpullido. En cualquier caso, siga las instrucciones del veterinario para mantener esta zona fresca y limpia. Si la hembra produce suficiente leche y los cachorros quedan satisfechos, no hay necesidad de alimentarlos con biberón. Pero manténgase atento y observe. En algunas ocasiones un cachorro puede parecer que se está alimentando y quedar satisfecho mientras se queda dormido, pero pronto se despierta quejándose. En algunas ocasiones algunos cachorros no son buenos succionando y no obtienen suficiente alimento o la madre no tiene leche suficiente y los cachorros solo chupan hasta cansarse, no hasta quedar satisfechos. En ese caso, deben ser suplementados con biberón. Si tiene cachorros muy pequeños o débiles, deberá alimentarlos con sonda, toda vez que no tienen la fuerza para alimentarse. Debe buscar un veterinario (o al menos un criador) realmente experimentado que le pueda enseñar como “sondear” un cachorro. Si accidentalmente introduce leche en las vías respiratorias del cachorro seguramente morirá. Es un procedimiento delicado pero sencillo una vez se aprende como realizarlo. Es conveniente pesar a los cachorros todos los días para asegurarse de que están evolucionando y alimentándose correctamente. Por los primeros 3-5 días un cachorro promedio (de entre 283 y 397 gramos) consumirá cerca de 10 centímetros cúbicos cada 3-4 horas aunque es conveniente alimentarlos con 5 centímetros cúbicos cada 2 horas. Si es un cachorro más grande (450 gramos) puede que necesite una cantidad mayor. Después de una semana incrementarán su necesidad de alimento a 15-20 cc o más. La primera semana lo mejor es alimentarlos cada dos horas y ya luego, si se ven sanos y de buen tamaño, puede hacerlo cada 3 horas. El peso promedio de los cachorros recién nacidos esta entre 284 y 397 gramos, aunque algunos pueden llegar a pesar mucho menos y requerir atenciones especiales. Por otro lado, algunos llegan a pesar poco más de 500 gramos. En cuanto a la alimentación por sondeo: Por razones como mastitis, falta de leche, muerte de la madre o para suplementar la necesidad de grandes camadas, puede ser necesario el sondeo. Usar un biberón para bebés es el mejor método y debe ser la primera opción cuando la madre no puede. Pero, en algunas ocasiones la alimentación con sonda o catéter es mejor cuando se trata de cachorros débiles o aquellos que no succionan de tetillas. Contrario a la creencia popular, es difícil meter la sonda en los pulmones: si la sonda penetra en los pulmones el cachorro debería presentar espasmos de tos. Muchos prefieren la sonda No. 10 que es más firme (otros la No. 8 que es más flexible). Finalmente debe asegurarse de que la sonda esta insertada correctamente hasta el estómago. Tome el tubo, mida desde la nariz, pasando por la oreja y hasta debajo de la última costilla y esa es la distancia que debe meter. 1-2 cc es suficiente para alimentar cachorros en sus primeras 12 comidas. Tenga cuidado en la velocidad en que presiona la jeringa y administra el alimento. Debe presionarlo lentamente y una vez que la fórmula se introduzca la sonda debe removerse rápidamente. Burbujeo de leche en la nariz indica que el cachorro esta sobrealimentado. Este método mata más cachorros porque se corre el riesgo de neumonía por inhalación. La cantidad de alimento que se suministre, especialmente en los cachorros más pequeños, debe ser regulada cuidadosamente (menores cantidades en mayor frecuencia). Es mejor subalimentar un poco que sobrealimentar. Asista a la madre en la alimentación: Las hembras Bulldogs no suelen ser las mejores alimentando. Siempre supervise el proceso de alimentación. Ayúdela a acostarse y acerque los cachorros a las tetas, apriete cada pezón ligeramente para producir una gota o dos de leche y frote la nariz/boca del cachorro contra ella y ayúdelo a que se pegue. Asegúrese de que la cabeza siempre esté elevada sobre el cuerpo para evitar que la leche se devuelva a la boca o nariz. Puede poner una pequeña toalla para elevarlos si no llegan a las tetas. Al terminar, asegúrese de que la madre “limpie” los cachorros poniendo cerca de su boca la zona de la cola de los cachorros para que los lama y estimule la descarga. Límpielos bien y colóquelos nuevamente en su incubadora o cuna o remueva a la madre del área. Si la madre no los limpia frote una toallita de bebé o un algodón humedecido (con agua hervida) delicadamente en el área (con la misma delicadeza y presión con la que usted se frota los ojos) y limpie los cachorros bien. Las heces de los cachorros tienden a ser bastante blandas y suelen ser amarillas/marrones de color. Sin embargo la diarrea líquida puede ser muy peligrosa si no se controla. Puede haber muchas causas como la dieta de la madre o una infección. Diarrea combinada con vómitos normalmente es señal de una infección. Chequee la leche de la hembra y las descargas de su vulva. En caso de duda consulte al veterinario. Si la leche presenta rayas más claras y/o sangre o se observa amarilla/verde, aleje los cachorros hasta que la situación sea diagnosticada por un veterinario y corregida. Tenga en cuenta que en sus primeras etapas la leche infectada con bacterias puede lucir normal a la vista. Se recomienda monitorear la temperatura corporal de la hembra por un par de días después del parto. Cualquier temperatura sobre los 39,4 grados puede ser señal de una infección en el útero o en las glándulas mamarias, por lo que lo mejor es consultar inmediatamente con el veterinario. Baja de azúcar en sangre: Hay un fenómeno que se produce en algunas ocasiones durante los primeros días de la vida de un cachorro cuando baja el azúcar en sangre. Todo marcha bien hasta que de pronto un cachorro se endurece como una tabla. Usualmente la lengua se asomará fuera de los labios. Esto normalmente es el resultado de una baja de azúcar en sangre, especialmente si más de un cachorro presenta estas señales. El veterinario puede practicar un examen de sangre para confirmar si este es el problema. Este fenómeno normalmente va acompañado de deshidratación. Este es un asunto nutricional y normalmente indica que la madre no esta produciendo buena leche o los cachorros no se están alimentando suficientemente. Si no se corrige este problema puede producir la muerte del cachorro. Después de uno o dos días suplementando la dieta de los cachorros el problema suele corregirse (si la madre produce suficiente leche). Una gota de miel en la boca del cachorro una vez al día por unos 3 días ayudará a mantener los niveles de azúcar. Es muy recomendable tener una pequeña báscula (peso o escala) a mano para pesar los cachorros y monitorear su evolución. Es normal que el primer día después del nacimiento pierdan algo de peso, pero luego deberán aumentar regularmente un aproximado de 28 gramos al día. Anote los pesos en una tabla para facilitar la detección de cualquier problema. Los cachorros deben aumentar alrededor de 454 gramos cada semana, de manera que un cachorro de 4 semanas debe pesar alrededor de 1815 gramos. En algunos casos puede producirse la muerte súbita y sorpresiva de un cachorro que aparentaba estar saludable. Los cachorros son muy sensibles a cualquier forma de estrés como consecuencia de tener un sistema inmune, cardiovascular y respiratorio inmaduro al nacer. Factores como el frío, la malnutrición, anormalidades congénitas, trauma (golpes) e infecciones, suelen ser fatales en cachorros, especialmente durante las primeras dos semanas, cuando cerca de un 80% de las muertes ocurren. Enteritis y neumonía son dos de las enfermedades más comunes en cachorros y responsables de la mayoría de las muertes. La Enteritis (infección en los intestinos) es causado por varios tipos de virus y bacterias y es favorecida cuando hay mala higiene del cachorro y/o de su ambiente, fallas en su sistema inmunológico, ingestión de demasiada leche, cambios en la dieta u otros factores de estrés. El síntoma principal es diarrea, que puede ser acuosa, mucoide o hemorrágica, seguida de deshidratación, adelgazamiento, debilidad y muerte. De otra parte, bajas temperaturas y un resfriado común (virus) pueden causar infección del sistema respiratorio superior. Si se permite que el problema avance puede degenerar en la infección de los pulmones (Neumonía). Los síntomas incluyen descargas nasales, respiración rápida y forzada y tos húmeda. La inhalación de la leche por los cachorros es algo común y pueden desarrollar rápidamente una neumonía fatal. Se recomienda tener a la mano un veterinario experimentado y reaccionar rápidamente ante cualquier señal de enfermedad. Los cachorros empiezan a abrir los ojos entre los 10 días y las dos semanas de edad. Los cachorros nacen con narices rozadas (aunque excepcionalmente pueden presentar una leve pigmentación). En cualquier caso después de unos días o semanas comenzarán a pigmentar la nariz y alrededor de los ojos. Alrededor de 3 ½ a 4 semanas puede preparar la “papilla” y servir en un recipiente llano (poco profundo). Yo en particular mezclo “leche” Esbilac con alimento para cachorros de la mejor calidad en polvo (molido en la licuadora) con un poco de harina de arroz (Cerelac), agua y un toque de miel. Al principio debe ser bastante liquida, al pasar de los días poco a poco más espesa. Siempre debe estar el alimento remojado en agua hasta que los cachorros tengan 2 meses de edad, para evitar que se atoren. A las 4-5 semanas de edad deben poder pararse y caminar. Es importante mantener “irregular” la superficie en la que se encuentren para facilitar la tracción de las patas y su desarrollo (puede colocar trapos enrollados o tiras de tela o gomaespuma debajo de la toalla para que el relieve se vuelva irregular). En algunos casos se tienen cachorros “nadadores” (a los que se les abren las patas y no pueden pararse). Cachorros “nadadores” son relativamente comunes en esta raza y la causa parece ser debilidad en los músculos que mantienen las piernas juntas o que se les ha mantenido en una superficie que no es lo suficientemente irregular o antiresbalante. Esta condición puede conducir a pecho plano, neumonía leve, que a su vez puede complicar la solución al problema original. Cachorros normales suelen empezar a pararse después de 16 días de edad y exhiben una parada firme alrededor de las 3 semanas. Si esto no ocurre con algún cachorro, es posible que sea un “nadador”. Es probable que ese cachorro luzca más gordo que sus hermanos. Algunos criadores “amarran” las patas traseras juntándolas con una cinta adhesiva de codo a codo de las patas traseras, de manera que se mantengan en su posición ideal. Envuelva la zona con unas gazas para que la cinta adhesiva no arranque el pelo. Varias veces al día, ayude al cachorro a pararse y caminar. Cuando el cachorro se para, el amarre obliga a las piernas a mantenerse debajo de él, y aunque camine mal por un tiempo el problema se irá resolviendo después de unos días. Adicionalmente se recomienda “ejercitar” al cachorro sobre alfombras de goma antiresbalante. Alimentando con biberón: El uso del biberón tiene una serie de ventajas sobre alimentar utilizando una sonda o catéter. En primer lugar, la tetina satisface la necesidad natural de succión, mientras a la vez obliga al cachorro a ejercitarse. El cachorro utiliza los músculos de su cuello y hombros mientras aprieta con sus patas, utilizando sus piernas e incluso su cuerpo completo, estimulando el aumento de apetito y su desarrollo. Adicionalmente el cachorro se familiariza con la mano humana y comienza el proceso de unión con su amo, que lo convertirá en un maravilloso compañero durante toda su vida. El agujero de la tetina del biberón debe agrandarse (usando una aguja esterilizada) para que la leche gotee lentamente cuando la botella es apuntada hacia abajo. Si el cachorro tiene que luchar para alimentarse, se cansará luego de unos minutos y no recibirá la cantidad adecuada. Tampoco debe agrandarse mucho el agujero de la tetina para evitar que el cachorro se sobrealimente, lo cual suele ser más peligroso que se subalimente. Si el cachorro se llena demasiado, puede tener dificultades para respirar. Se pierden más cachorros producto de la sobrealimentación que por culpa de la subalimentación. La mejor forma de alimentar un cachorro con biberón es colocarlo sobre una toalla sobre el regazo de quien lo alimenta o sobre sus piernas cruzadas. Abra la boca del cachorro con la punta de uno de sus dedos (normalmente el índice) e inserte la tetina manteniendo la botella hacia arriba en un ángulo de 45 grados (para evitar que se introduzca aire en el estomago del cachorro). Cada tanto haga como si tratara de alejar la tetina de la boca del cachorro para estimularlo a succionar. Al terminar, mantenga al cachorro con su cabeza en alto por un par de minutos para facilitar que bote los gases. Alimentación por sonda: Este método tiene una serie de ventajas sobre los otros, pero si no se hace correctamente puede resultar desastroso (fatal). El proceso es rápido (unos dos minutos por cachorro), el cachorro no traga aire y es posible suministrar una cantidad precisa de alimento. Si un cachorro esta enfermo, inmaduro fisiológicamente o demasiado débil para succionar, éste método es la única esperanza de sobrevivir. De esta manera también es más fácil administrar medicamentos o suplementos líquidos. Si se suministra demasiada fórmula o demasiado rápido, puede devolverse del estómago a la boca y hay una alta probabilidad de que sea aspirada por los pulmones, causando neumonía mecánica. La técnica no es difícil de aprender pero es mejor solicitar la ayuda (y si es posible una demostración práctica) de un veterinario o criador experimentado. El equipo requerido para el sondeo es un catéter flexible No. 8 (algunos prefieren el No. 10 que es más ancho y firme) y jeringas de 10 y 20 cc. El estómago esta ubicado a la altura de la última costilla, por lo que debe medir y marcar la distancia desde la boca hasta la última costilla siguiendo el contorno de la cabeza, el cuello y el cuerpo. La “marca” (que puede hacer con una cinta plástica) le indicara cuando alcance el estómago. Introduzca la cantidad deseada en la jeringa y presione hasta que la fórmula alcance a derramarse un poco por la punta del catéter (de esta manera se asegura de no meter aire en el estómago del cachorro). Lo ideal es que la fórmula este tibia, a unos 37-38 grados de temperatura (puede sumergir la jeringa con la formula en un vaso con agua caliente para que alcance esta temperatura). Humedezca la punta del catéter con fórmula, deslícelo cuidadosamente por la lengua hacia el fondo hasta alcanzar la marca en el catéter (que indica que el otro extremo esta en el estómago). La lengua del cachorro formara una “U” cuando pruebe la fórmula, facilitando el proceso. El catéter es muy grande para entrar por la vía respiratoria por lo que la posibilidad de hacerlo mal es remota. Aplique una presión lenta y consistente al introducir el catéter y el cachorro lo ira tragando lentamente. Continué hasta alcanzar la marca en el catéter o hasta encontrar resistencia. Si encuentra resistencia antes de alcanzar la marca, retire el catéter lentamente, deje descansar al cachorro un par de minutos e intente nuevamente. Cuando el catéter este en el lugar apropiado (como lo indica la marca en el catéter), inyecte la fórmula lentamente. Después de unos días los cachorros deberán estar lo suficientemente fuertes para succionar de un biberón. De lo contrario, utilice un catéter más grueso ya que el cachorro ha crecido para evitar el riesgo de introducir el catéter en sus vías respiratorias. Nota: Lo anterior es producto de mi propia experiencia y la traducción libre (no textual) de extractos de varios artículos sobre este tema, en especial del Capítulo 8 “Raising Bulldog Puppies” del libro “The Bulldog. Yesterday, Today & Tomorrow” por John F. McGibbon, del Capítulo Nueve “Breeding” del libro “Bulldogs Today” de Chris Thomas y del artículo “Care, Feeding and Supplies for the Newborn Bulldog Puppy” de Bulldogs World. Daniel Caballero"
Comentarios
Publicar un comentario